Muchas veces me preguntaba porqué trabajaba mejor en la madrugada o hasta muy tarde habiendo tiempo durante el día, la respuesta la encontré cuando olvidé el teléfono, bastaba con sólo advertir que estaría trabajando y no deseaba interrupciones. El silencio de la noche se hizo posible en el día, bastaba con cerrar la puerta, no al ruido, cerrar la puerta al constante aviso de un mensaje coloquial, un saludo cortés pero inoportuno quizá, a cada mensaje que llegaba sin apuro más que el ser leído en otro momento, claro, todo eso no pasa mientras la gente duerme, así que por ello muchos como yo, preferíamos trabajar de madrugada o hasta la amanecida. Quizá algunos de ustedes digan que es lo mejor, y hasta cierto punto es así, sin embargo, si esta decisión no obstruye el normal descanso de entre 6 u 8 horas, no hay problema.

Hoy en día el celular se convierte en una herramienta de trabajo también, no obstante, recordemos que es un MÓVIL, por lo tanto lo podemos llevar donde estemos, lo que implicaría que el “tele trabajo” ya lo estábamos realizando desde hace algún tiempo, con menos instrumentalización quizá. ¿Entonces el problema resulta ser el teléfono móvil, las redes sociales, los amigos inoportunos?, pues NO, el problema es no saber asignar un tiempo dedicado exclusivamente a trabajar que nos permita ser lo suficientemente productivos en lo que hacemos y podamos asignar un momento del día para responder lo urgente, lo importante y lo entretenido, designando el tiempo en relación a lugar donde estamos y la actividad que debemos realizar.

Podemos considerar lo siguiente:

  • Establece objetivos diarios para poder realizar durante el día y hazle seguimiento para cumplirlos.
  • Delimita tus tiempos asignados para trabajar y compartir con familia o amigos, no mezcles las cosas.
  • Considera las comunicaciones laborales como parte de las variables que pudieran intervenir en tu trabajo, ello es lo importante si estás en horario laboral.
  • Suspende el sonido ante los mensajes de redes sociales que no te sirvan para el trabajo, su sonido llevará tu mente a otro tema donde estarás pensando quien o que te escribieron.
  • Considera y acuerda en lo posible con tu entorno, no ser interrumpido para el logro de tus objetivos diarios.
  • Puedes colocar una pizarra o agenda según te acomode, para poder ver tu avance del día.
  • Si aún así prefieres trabajar en el absoluto silencio de la noche, es mejor madrugar que amanecer, madrugar te permitirá empezar las actividades con un cuerpo descansado y una mente lúcida con mayor disposición y capacidad productiva.
  • Terminada la carga laboral, date un tiempo para revisar tus redes sociales si así lo deseas, de lo contrario, comparte con tu entorno inmediato que por algo está cerca de ti.
  • Cierra las ventanas de tus redes sociales personales en tu PC mientras estés en horario laboral, no te engañes vas a querer verlas.

El teléfono puede ser tu aliado, no debe ser tu carcelario, deja un momento tu equipo y conéctate con tu entorno real más que el virtual, quizá no siempre tengas a tu lado a las personas que estás dejando de atender por responder un meme o un mensaje de  trabajo que no lo vas a resolver a esa hora. Delimita tus tiempos y optimiza tu rendimiento y satisfacción laboral y personal.


Lic. Sarela Quiroz
Psicóloga Psicoterapeuta