Se acerca la navidad y con ella, la búsqueda de obsequios para grandes y chicos, muchas veces en la búsqueda del regalo para los pequeños, encontramos proyecciones de aquellos juguetes relacionados con lo que nos gustaría a nosotros los adultos, aquello que no tuvimos, o aquello que creemos sería bueno para nuestros hijos.

Muchos de los regalos modernos están relacionados con los aparatos electrónicos, sean celulares, video juegos, tablets, etc. Sin duda se trata de obsequios altamente solicitados por muchos niños y jóvenes, sin embargo, antes de ponerlos al alcance, debemos atender a las siguientes consideraciones:

1- Debe existir algún adulto capaz de controlar el uso para no llegar al abuso del aparato electrónico, y enseñar los límites y el control al menor.

2- Observar el nivel de control y regulación del menor para aceptar los límites  y normas en el uso del aparato.

3- Será tan responsable el adulto, como el menor en los casos de abuso y transgresión de horarios. Si los padres no controlan la hora límite de uso de los aparatos electrónicos, no podemos esperar que el niño o joven lo haga solo.

4- Si el menor, no tiene una vida social activa, un aparato electrónico facilitará el aislamiento social y podría ponerlo en riesgo en las redes sociales.

5-Un aparato electrónico no debe ser usado como medio para mantener al menor “ocupado”,  un padre debe darse un tiempo para compartir con su hijo en diferentes circunstancias.

En algunos casos especiales, podemos apreciar que el ansiado regalo se va convirtiendo poco a poco en el objeto causante de discordia, podemos apreciar algunos signos que con el tiempo podrían agudizarse y dar lugar a problemas mayores.

Podemos estar alertas ante los siguientes signos de alarma:

1- Tu hijo, se muestra apartado haciendo uso del aparato llegando incluso a esconderse para su uso.

2- Irritabilidad y/o ansiedad ante  la suspensión o bloqueo del uso del aparato electrónico, el menor podría expresar explosiones de llanto, enojo, o ira ante el decomiso.

3- El menor es capaz de sustraer el  aparato sin espera de la autorización de los padres.

4- El menor se muestra aburrido, ansioso o decaído cuando no tiene el aparato electrónico en sus manos, manifestando escasa iniciativa e interacción social.

Finalmente, debemos aclarar que no todos los niños podrían desencadenar comportamientos disfuncionales ante un aparato electrónico, además, existen programas para el desarrollo de habilidades como atención, memoria, discriminación visual, etc. Que de ser bien dirigidos resultarían beneficiosos para el desarrollo del niño, sin embargo, el uso indiscriminado, sin supervisión y en manos de un menor que naturalmente tendría dificultades para regular el uso del aparato, nos estaría indicando claramente que no sería un regalo favorable para el niño ni su familia.

Si observas algunos indicadores de alarma consulta con un especialista

Psic. Sarela Quiroz
Psicoterapeuta
Yo Puedo psicología Integral.
991-988772