Las personas atravesamos diferentes etapas donde se va adquiriendo cierto desarrollo a nivel cognitivo, emocional, físico y social. Dentro de las  etapas de desarrollo encontramos a partir de los 65 años la etapa de la adultez tardía, caracterizada por pérdidas de las habilidades físicas, cognitivas, afectivas y sociales de forma gradual.      

En el transcurso del tiempo, el cerebro y el sistema nervioso sufren cambios evidentes, en algunas capacidades se observan evidentemente, la pérdida de destrezas, haciendo notoria  la diferencia entre las habilidades de la juventud en comparación con la adultez tardía. La evolución en esta etapa depende mucho de  factores individuales como, nivel socioeconómico, nivel educativo y contexto  sociocultural además de la edad. 

El deterioro cognitivo por “envejecimiento normal” se puede manifestar con pequeños signos que no interfieren de manera significativa en la vida diaria. Cuando se da la pérdida de las capacidades, se produce de forma progresiva y gradual, siendo la misma persona consciente del estado de las capacidades cognitivas que posee.   

Por otro lado, el deterioro puede ser variado, pues en algunos casos, el deterioro  cognitivo puede ser mayor y en otros casos indicar un posible deterioro cognitivo leve. 

Características observadas en el deterioro cognitivo

  • Enlentecimiento de la capacidad para captar las ideas. 
  • Tener olvidos frecuentes, puede repetir un relato como si fuera la primera vez.
  • Olvidar eventos importantes como citas o compromisos sociales.
  • Perder el hilo de los pensamientos o de las conversaciones, los libros o las películas.
  • Resulta cada vez más abrumador tomar decisiones, planificar los pasos para realizar una tarea o comprender instrucciones.
  • Empezar a tener problemas para orientarse en entornos familiares.

Es importante  que el adulto mayor a pesar de todos los cambios experimentados en distintos aspectos, debe conservar su identidad y esta pueda ser adaptada  a las nuevas circunstancias en su vida. La identidad del adulto mayor se sostiene alrededor de varios elementos, los espacios y las cosas son parte de la misma, porque guardan recuerdos, vivencias y su historia personal. 

Es importante que el adulto mayor pueda desarrollar actividades que le permitan estimular sus capacidades a nivel general para contrarrestar el deterioro cognitivo. Susana Moller, especialista en Medicina Biológica y Antienvejecimiento de la Universidad de Barcelona, refiere las siguientes actividades para  sobre llevar el deterioro cognitivo:

  • Actividad física: Caminar 1 o 2 horas diarias, hacer deporte, mantenerse activo con las rutinas diarias de casa.
  • Realizar actividades de ocio (dibujar, pintar, viajes, manualidades) y evitar el sedentarismo.
  • Actividad mental: Leer libros o revistas, ejercicios de estimulación mental (sopa de letras, “sudoku”, crucigramas, juegos de mesa), 
  • Actividades culturales (cine, teatro, conferencias), realizar hobbies, repasar mentalmente las actividades que realizó durante el día.
  • Aprender un nuevo idioma, aprender a tocar un instrumento musical, cálculos mentales  entre otros.    
  • Mantener las relaciones sociales
  • Adecuada dieta 
  • Cuidado general de los órganos sensitivos: Revisión médica de la vista y el oído con frecuencia.

Si tienes cerca a un adulto mayor que está pasando por la etapa de adultez tardía, no olvides que puedes ayudar a que su deterioro sea menos significativo.


PSIC. ANA DEXTRE 
PSICOLOGÍA INTERAL YO PUEDO
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