Qué simple y a la vez complejo resulta saber escuchar a una persona, sin embargo tener una escucha activa significa conectarse con el discurso, con el sentir, y con la experiencia real que permitirá no solo entenderlo, sino también comprenderlo. Con este artículo te invitamos a reflexionar sobre este importante aspecto, de manera que contribuya a desarrollar positivamente nuestras habilidades de comunicación y la calidad de nuestras relaciones interpersonales.

Escucharnos entre nosotros es simple porque no requiere  de la aplicación de técnicas o de pensamientos elaborados sino más bien de soltar los pensamientos, especialmente, soltar los prejuicios. Necesitamos dejar un poco de lado nuestro análisis y nuestras interpretaciones para escuchar de verdad, también es favorable conectarnos con nuestra emoción, y esto sí que puede ser todo un desafío, ya que hemos construído durante nuestro proceso de maduración una serie de aprendizajes y maneras de defendernos ante diferentes demandas de nuestro contexto familiar, social y cultural; sin embargo, es bueno desaprender para actualizarnos en el presente que es siempre nuevo.

Para desarrollar esta capacidad de escuchar activamente, es decir, escuchar de manera consciente, podemos considerar las siguientes recomendaciones:

  1. Prestar atención a las palabras que utiliza el interlocutor y reflejarlas a manera de espejo, esto consiste en decir en palabras la emoción que el interlocutor expresa en su discurso. Además, al repetir lo que se dice evita la distorsión del mensaje que se nos quiere transmitir. Esto puede incrementar la profundidad de la conversación.
  2. Conéctate con tus sentimientos, cuando te comuniques con otras personas es bueno que te des cuenta qué sientes frente a lo que dicen. Pero ojo, no confundas lo que sientes con lo que piensas, pues se trata de dos cosas distintas. Toma consciencia de ello y especifica lo que piensas y/o lo que sientes.
  3. Aborda tus diálogos más desde el interés por el otro, en lugar del  prejuicio, si te interesas, te permitirás sorprender quizá por lo que escuches, pero al no juzgar, sino comprender la situación del otro, y podrás evidenciar calidez en vez de  frialdad o indiferencia.
  4. Recordar que es muy importante el contacto visual coherente frente a la situación. Tener en cuenta que un contacto visual prolongado es invasivo y un contacto ausente es evitativo, mantente en el punto medio de estos, si te conectas realmente no será problema este punto.

Lic. Psic. Fiorella Tinoco Salcedo.
Psicología Integral Yo Puedo.
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