El amor es un sentimiento que como seres humanos nos inspira y motiva, pero también puede llegar a causarnos mucho sufrimiento, cuando no es correspondido o cuidado correctamente. Es por eso que muchas películas, series, canciones e incluso novelas giran en torno a este tema tan importante (tanto el amor como el desamor).

El amor que se convierte en dependencia emocional o control en gran medida, se transforma en una relación de pareja dañina, denominada comúnmente como relación tóxica.  

Una relación tóxica, puede manifestarse cuando en la relación, una de las dos partes, pese a que sienta  “amor” por otra la persona, le hace daño de forma constante con diferentes actitudes y acciones, por ello, se pueden desarrollar ciertas dinámicas peligrosas, las cuales rozan o pueden traspasar la línea y llegar al maltrato psicológico

Otra observación de una relación tóxica, es que con frecuencia puedes estar tan involucrado en la relación, que no logras darte cuenta, no logras ser consciente que podrías estar viviendo abusos por parte de tu pareja, o eres tú quien abusa y justificas el acto como mecanismo de negación ante la aceptación que tu relación no es saludable. Quizá en ocasiones, puedas no identificarte como víctima, y finalmente podrías terminar normalizando las actitudes tóxicas que hay en ella.

El entorno social formado por amigos y/o familiares puede llegar a dar algunas  advertencias sobre tu alto nivel de tolerancia o irritabilidad frente a las dificultades cotidianas, estos comportamientos que para ti resultan incómodos, pero no los ves cómo maltrato. Como menciona el psicólogo Walter Riso: “Si amarte significa hacer a un lado mi amor propio, mi vínculo contigo es tóxico: no me interesa”.un paso al costado por la estabilidad de tu salud mental.

  • Dependencia emocional: Cuando uno de los miembros de la pareja tiene autoestima baja y su felicidad depende mucho de  la presencia del otro.  
  • Codependencia emocional: Similar a la dependencia emocional, pero la diferencia es que el codependiente es adicto a la dependencia de su pareja, así mismo, a la excesiva necesidad de ayudarle y preocuparse por su bienestar.
  • Límites en la vida social: Ambos miembros de la pareja dejan de lado sus amistades, incluso las más cercanas, para estar exclusivamente el uno con el otro. 
  •  Obsesión por la relación: La constante inseguridad de alguno de los miembros hace que se obsesione en exceso por la relación.
  • Necesidad de aprobación del otro: Uno de los miembros se siente vacío, por ello, busca en la pareja la seguridad, estabilidad y comodidad que le falta en su propia vida.
  • Posesión y control: En esta relación el amor no es un amor libre, sino que alguno de los miembros de la pareja interpreta que la otra persona es su posesión y se vuelve controlador de su vida.
  • Mala comunicación: La comunicación no es fluida y, por tanto, la relación no es cordial. La confianza se ha perdido

Si identificas algunos de estos indicadores, no los justifiques más, busca tu libertad emocional, recuerda que eres un personaje importante en la relación. Si no logras separarte aún a pesar de reconocer que estas en una relación tóxica, busca ayuda.

Psic. Ana Dextre
Psicología Integral Yo Puedo
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