El espacio vital se refiere al tiempo y espacio natural que necesitan las personas para desarrollarse a nivel psicológico  personal y social, es decir, el espacio que ocupamos el mundo. Hoy en día, en etapa de cuarentena, muchos hemos visto reducido el espacio vital personal al convivir en constante interacción por un tiempo mayor al que quizá estábamos acostumbrados. En diversas familias primero esta cuarentena pudo haber sido tomada como una situación de descanso forzado, sin embargo, las necesidades llevaron a muchos al teletrabajo, las clases on line, entre otros, que nos condujeron a situaciones nuevas, con la necesidad de un espacio laboral en el lugar que correspondía al espacio familiar o personal. Dividir las funciones y roles que se entre mezclan pasando de ser padres, hijos o ama (o) de casa, en tiempos tan cortos, nos podrían conducir hacia cambios radicales de ánimo y disposición emocional, así, podríamos contestar una video llamada gerencial terminando de lavar los platos, o viceversa, contribuyendo al estrés.

Es posible que el espacio necesario para poder desempeñar nuestros diferentes roles haya sido interferido por el espacio de nuestros hijos con las clases virtuales e incluso, con las video llamadas del esposo (a), lo que conlleva a tener que hacer un esfuerzo mayor para conectarnos con el contenido de la reunión, a pesar de no poder evitar escuchar la euforia de la reunión de al lado.

Definitivamente el espacio vital se ha convertido en una necesidad emocional importante para el equilibrio y salud mental.

¿Qué hacer para rescatar mi espacio vital?

  1. Salvaguarda tu espacio vital, dedicándole un tiempo diario a hacer algo cuyo beneficio sea personal, leer un libro, hacer ejercicio, tocar un instrumento, escribir, etc.
  2. Respeta tus espacios personales y deja claro en casa la importancia que cada uno respete el espacio de los demás.
  3. Conversa con tu familia sobre las dificultades que se están presentando planteando soluciones, no sólo como una queja.
  4. Organiza horarios estructurados que permitan la realización de actividades personales de manera que no haya interferencia.
  5. Toma medidas de solución y evalúa su efectividad en la práctica.
  6. Dedícale un espacio a compartir y relajarse en familia, ello te ayudará a ubicarte dentro de tu rol en casa.

Por si nos necesitas:

Psic. Sarela Quiroz
Psicoterapeuta