Estamos pasando momentos difíciles sin duda, además del estrés por el teletrabajo o ausencia de trabajo, se suma el tener que permanecer en casa. Para muchas familias con hijos, esta situación se hace más compleja cuando se trata de niños pequeños desbordados de energía, entusiasmo y necesidad de exploración motora (necesidad de moverse, saltar, trepar, etc.) Surgió ahora la posibilidad en algunos distritos, poder salir a “pasear” con los pequeños con una serie de restricciones, pero los niños ¿en realidad querrán pasear?, es decir caminar de la mano un rato no está nada mal para muchos adultos, pero quizá no para algunos niños, dependerá entonces del niño y de sus particularidades, que tan activo es, y en especial que tan interiorizado tenga los límites. Si estas pensando en salir con tu hijo o dejarlo salir, primero sugiero hacerte las siguientes preguntas:

  1. ¿Tu niño suele ser muy activo?
  2. ¿Tu niño respeta los límites?
  3. ¿Tu hijo se hace responsable de su cuidado personal (se cuida)?
  4. ¿Tienes necesidad de estar siempre detrás de tu hijo para asegurarte que no se meta en líos?
  5. ¿Tu hijo disfruta de paseos y caminatas contigo?

Si tus primeras 3 respuestas fueron sí, entonces es posible que sea saludable para él y para ti, poder salir a dar un paseo tomando las medidas de precaución, de lo contrario, estarías poniendo en riesgo a tu hijo, a ti y a toda tu familia. Por lo tanto, será necesario analizar no sólo que debe quedarse en casa, sino, que no existen recursos personales para enfrentarse a la vida de una manera asertiva y circunstancias como estas sólo te están haciendo ver que es necesario hacer algunos ajustes a tu estilo de crianza. No obstante estás a tiempo para tomar algunas medidas:

Recomendaciones:

  • Establece rutinas de juego con descarga física de energía en un horario que permita la realización de las responsabilidades diarias.
  • Asume que tienes un hijo con necesidad de exploración y juego totalmente normales y saludables para su desarrollo físico y emocional.
  • Establece límites claros y viables de lo permitido y no permitido en casa, siendo sostenible en el tiempo por todos los miembros de la familia.
  • Refuerza los logros y aciertos en el comportamiento de tu hijo cada vez que actúe bien, no sólo le prestes atención cuando lo regañes.
  • Ser padre implica también involucrarte en el juego y necesidades de tu hijo, pero no olvides que tú eres el adulto y figura de autoridad.
  • Enseña a tu hijo a hacerse cargo de su auto cuidado. Ejm: sonarse la nariz él mismo, cortarse las uñas, atarse los zapatos, colocarse la chompa cuando sienta frio y surja la necesidad de abrigarse, etc.

Si crees que las sugerencias son muy complejas de seguir, búscanos para orientarte mejor de manera personalizada.

Lic. Sarela Quiroz
Psicóloga Psicoterapeuta
Directora General del Centro Yo Puedo
461-2918 / 991- 988772